Por: Mix.
_ ¡Yo amo a Richard! _
Le digo a la mujer entre sollozos...
Al parecer Sofí
Lacroix, solidariza con mi llanto, y me abraza con ternura.
_Si amas tanto a
Richard como lo demuestran tus lágrimas, te pido que le cuentes la verdad. Aún
tienes tiempo. De lo contrario vas a sufrir lo insufrible. Por ahora voy a
callar. Pero te voy a dar un plazo. Si no le confiesas la verdad a Richard en un mes, lo haré yo.
¿Sabes porqué no
voy a decir nada ahora?... Por el gran cariño que le tengo a Arthur y a su
hijo. Sé que están pasando por momentos difíciles, debido a la desaparición de
Henry, y no quiero agregar otro mal momento a sus vidas.
Arthur me llamó por
teléfono hace algunos días, para explicarme que te quería dar una sorpresa. Por
el tono de su voz, me di cuenta que está
muy feliz con tú presencia. Me habló maravillas de ti y del pequeño. Lo noté
muy recuperado, y se lo hice saber. Arthur me contestó, que todo se debía a los
cuidados que tú le brindas. Me confesó que te quiere como si fueras su hija. –
Cuando Sofí me cuenta esto, lloro con más pena todavía.
_ Mira Gracia, vamos
hacer algo. Ahora te vas a calmar, voy a tomar las medidas de tú cuerpo que
necesito. Hemos perdido mucho tiempo y Richard puede llegar en cualquier
momento. No quiero que te encuentre en este estado, porque va a sospechar que
algo no anda bien… La verdad, no quiero que él sufra… si voy a guardar silencio
es por mi ahijado… y también por ti, niña… se nota que no eres una mala
persona…

… Además tengo otro
motivo. Este vestido que voy a
confeccionar, sé que lo estrenarás en la gala de beneficencia que ha organizado
Samantha Foxley, para la fundación Welleslley. Estoy segura que ha planeado
todo, para congraciarse con Richard… Pero yo le voy a enseñar lo que es el
verdadero arte de la moda… y tú me vas a ayudar… Será como darle una bofetada
con guante blanco a esa presuntuosa. Aunque por su comportamiento con Richard,
yo le daría unas cuantas con mi propia mano. - Madame Lacroix, ya no está enojada, se ríe
de su propio comentario y ahora me habla en forma cariñosa. Además se nota que
Samantha Foxley, no es santo de su devoción.